Llegada a Roma
Ciampino, al sureste de la ciudad, concentra una gran parte de los vuelos privados hacia Roma. Fiumicino, en la costa al oeste, es el principal aeropuerto comercial. Ambos están conectados con la ciudad por carreteras que pueden ser lentas en las horas punta.
El conductor sigue su vuelo y sitúa el vehículo según los procedimientos de cada aeropuerto, y después planifica la ruta hasta el centro en función del tráfico y de los posibles cortes por actos oficiales.